Rajoy no quiere que se le moleste. Está ocupado haciendo sus cosas. Viajando, intentando que Merkel le tome en serio, dirigiendo el país... Cosas de presidentes. Deberíamos entenderlo. Si nosotros fuéramos presidentes, igual tampoco nos sobraría el tiempo para ir por la vida dando explicaciones.
Me lo imagino en el salón de la Moncloa, diciéndole a Elvira cosas como :
-Todo el mundo en España hace algo en dinero negro, quién no ha pedido alguna vez que no le cobren el IVA? Nadie monta estos pollos cuando el fontanero le dice que sale más barato para todos si no se hace factura.
o
-Con tanto tejemaneje me están volviendo loco, yo intentando encontrar qué narices hacer con el paísh y ellos preocupándose por esas chorradash. Así no hay quien gobierne.
Y creyéndoselo.Porque cada vez me queda más claro que realmente se cree esas cosas que nos dice. Que cuando tiene la cara de
pedir que no le hagan más preguntas, que está cansado, es porque realmente se siente cansado y no sabe qué contestar. Es impresentable como imagen de un país supuestamente serio y desarrollado, sí. Es lo que las brillantes mentes de este país supuestamente serio y desarrollado han elegido en las urnas, también.Yo no es por meterle el dedo en el ojo a nadie, porque tampoco considero que la opción que elegí en las elecciones generales sea especialmente presentable a día de hoy... Pero es que ponerse delante de una urna y echar la papeleta con el nombre del señor Rajoy, esperando que éste estuviera a la altura.... Todo el mundo está escandalizado con la imagen que estamos dando. Bueno, a mi me escandaliza incluso más la imagen que da de los españoles el hecho de que esta sea la opción que hemos votado.
España se hunde. La economía se contrae, las reformas estructurales no llegan, los meses pasan y seguimos con parches, el sistema de poder está tan podrido e interconectado entre sí que nadie mueve un dedo, los datos del paro siguen en caída libre... Y nadie ve ya una salida. No hay incentivos para la creación de empresas ni para el consumo, no hay sectores productivos que parezca que puedan levantar la economía. La prima de riesgo, que parece controlada, sigue en unos niveles que condenan al país a pagar unos niveles de intereses demasiado elevados durante años, años, y más años. Quien puede, se va, y quien se queda ya no espera nada más que condiciones laborales que rozan lo humillante; o lo que es peor, nada.
Yo no me creo que nadie sepa qué hacer. Otros países en crisis están haciendo medidas que permiten la reactivación de la economía pese a los recortes, y da la impresión de que están yendo hacia algún sitio. Los recortes, los sacrificios, tienen sentido en la medida en que se hagan con un objetivo económico razonable. Jugar a cargarse el estado del bienestar para reducir el déficit, si esto solo va a llevar a aumentar el déficit del próximo ejercicio... Lo veo cuestionable.
Lo que sí tengo bastante claro es que nadie tiene intención de hacer nada. Ni el gobierno, que parece tener la intención de seguir dando tumbos y riéndose en nuestra cara, ni una oposición débil, acabada, y que está muy lejos de ser una verdadera alternativa. Es la triste realidad. Por hartos que estemos, por necesidad de cambio que haya en el ambiente, por mucho que baje el PP en las encuestas, no existe una verdadera alternativa de cambio, no existe un modelo económico viable de salida de la crisis en el que poder confiar.
Hasta cuándo vamos a dejar que se rían de nosotros. Hasta cuándo pretendemos ser el hazmerreír de Europa, el país que siempre va a la cola, cuya economía se basa en castillos en el aire. Hasta cuándo pensamos seguir echando balones fuera, buscando culpables lejos de nuestras fronteras como si no tuviésemos parte de culpa. Hasta cuándo.