12/30/2014

2014

Dan las doce saliendo del metro, en medio de la calle, y casi no nos damos cuenta. Llamo a papá y me echo a llorar. Dos mil catorce empezaba echando de menos, vestida de rojo sentada en un andén. Cambios, nervios, dudas. El sexo de la risa. Un sexto piso con vistas a la Torre Eiffel. Él cantando en la ducha. Volteretas laterales. Soy tan feliz que podría morirme ahora mismo. Historias que comienzan como si de un juego se tratase. Y yo, jugando con fuego, como si no fuese a quemarme. Noches de sonrisas bajo el edredón, mañanas soñando despierta. París era una fiesta. Despedidas que ojalá un hasta luego. Barcelona. Ver a Cancellara en el Carrefour de l’Arbre. Morir de amor en Madrid. En Sicilia. En Normandía. En casa. Echar de menos como hacía tiempo que no. Buscar fuera lo que me siento incapaz de encontrar dentro. Dipupez y Dipugato. Verano y aire en forma de quien menos te lo esperas. Pinche trío wey. Noches infinitas, el mundo es nuestro. Desayunos en Starbucks leyendo y escribiendo el universo. Palabras, palabras, palabras. Suenan Shakira y Taylor. Me enamora Modiano. Marine se hace mayor. Acabar un triatlón, retos cumplidos. Siempre hay un hueco para encontrarse en Chantilly. Volver a escapar, hacia dónde. Creo que aún tengo resaca de Asturias. Ponferrada. Un instante y algo muere. Un instante y algo nace. Se retira Andy. Dudas, miedos, llamar a mamá llorando. Dicaprio en la pantalla, todo va a salir bien. Team Paris. Sonrisas mezcladas con ganas de cambio.  Las ansias te dicen que rompas con todo. La cabeza que traces un plan primero. Madrid, Madrid, Madrid. Mil proyectos y mil ganas. Altos y bajos. Más palabras. Se acaba el año y sigo sin saber muy bien quién soy. Qué busco. A dónde quiero ir. Se acaba el año y sé que es hora de empezar a decidir. Dos mil catorce ha sido bonito. Lo he(mos) hecho bonito. Dos mil quince, más que nunca, un folio en blanco. En nuestra manos jugar con el arco iris.



"Te he visto, monada, y ya eres mía, por más que esperes a quien quieras y aunque nunca vuela a verte, pensé. Eres mía y todo París es mío y yo soy de este cuaderno y de este lápiz".

12/21/2014

#Barba-ridades, especial Navidad

Llega la Navidad, las vacaciones, los regalos, las comidas familiares... y cómo no, tu abuela diciéndote que te afeites, que no se te ve la cara, que vas a estar mucho más guapo. Hasta ahora, le habías hecho caso. Pero este año... este año la secta de los felpudos en la cara ataca más fuerte que nunca, sin que la armonía familiar en las fiestas importe lo más mínimo. En ariamsita.com hemos recopilado las peores barba-ridades relacionadas con la Navidad que circulan por la red estos días.

Christmas Beards Are A Thing

Barbas con forma de árbol de Navidad invertido (hola mamá, ¿ves este chico de barba verde llena de colgajos y caramelos? viene a cenar), barbas con nidos de pájaro (Maria Antonieta se revuelve en su tumba ahora mismo), piñas, ramitas de muérdago, ¡¿Qué os pasa?! Cualquiera diría que el beard-art está llegando demasiado lejos...


Los tres Reyes Magos, versión hipster

12/07/2014

Reflexiones a raíz de la visita de Alberto Garzón a París

Como algunos sabréis, ayer sábado 6 de diciembre estuve en un encuentro organizado por Izquierda Unida Francia con Lara Hernandez y Alberto Garzón para hablar y reflexionar sobre la emigración y los problemas sociales derivados de la crisis actual. Si bien las soluciones que yo aportaría a la crisis son muy diferentes de las que proponen ellos, me pareció enormemente interesante el enfoque de Garzón hacia la sociedad actual, así como su manera de aproximarse a la política y a los problemas que su formación debe encarar. Os dejo con lo que escribí cuando llegué a casa:

Le preguntan por Podemos y se le nota enfadado, cansado. Cansado de que gente que ha militado en Izquierda Unida venga ahora a llamarles casta. Cansado de tener que luchar contra un discurso que es solo eso, discurso, al que ya no le importan ni el programa, ni las medidas concretas, que ya se verán, sino llegar al poder por encima de todo. Un discurso tan vacío que ha olvidado que, debajo de todo, debería estar la voluntad de transformar la sociedad. Habla de feminismo, de laicismo, de ecologismo, de república, de banderas a las que Podemos ha renunciado para ser más transversal, banderas a las que Garzón no está dispuesto a renunciar. Habla claro y hace mucho que no tengo tantas ganas de aplaudir a un político.